felipe cutillas turpin

Montserrat criant nº 2

Montserrat criant nº 2
Una de mis recomendaciones habituales es que hagan turismo en su propia ciudad. Hay numerosos museos, monumentos, rincones que apenas conocemos a pesar de su cercanía, ya que pasamos frente a ellos a menudo, pero sin los ojos curiosos del visitante.
 
Yo practico con el ejemplo y de vez en cuando, me dejo caer por algún recoveco, una iglesia o ciertos museos de mi ciudad, Alicante. En mi caso, además del propio ocio, también me sirve para «refrescar» conocimientos, ya que en ocasiones debo guiar en el interior de esas salas.
 
Hay dos museos en Alicante que prefiero a todos los demás: el MACA y el MUBAG. En ambos me «pierdo» con frecuencia. Y claro está, a base de reincidir, terminas por adoptar favoritismos.
 
Una de mis piezas preferidas en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) es «Montserrant criant num. 2″, del pintor catalán Julio González (Barcelona, 1876 – Arcueil, Paris, 1942). Se encuentra en la primera planta, junto a dos esculturas del mismo autor. Montserrat es uno de los temas centrales de la obra de Julio González. Representa la mujer catalana, campesina, trabajadora, madre y luchadora por la libertad. El artista la concibió en varias formas, siendo «La Montserrat» una de sus esculturas clave, presente en la Exposición Internacional de París de 1937, junto al Guernica de Picasso; y «Montserrat cridant, núm 1», expuesta en el MNAC (Museu Nacional d’Art de Catalunya) una de sus pinturas más emblemáticas.
 
Julio González murió en Francia en 1942, con 65 años, ignorado por la España franquista. Picasso, buen amigo del pintor barcelonés, sí acudió a su entierro y le dedica el bodegón La muerte de González.
 
En la actualidad, la obra de Julio González  se conoce bien en el País Valenciano, gracias a las retrospectivas que le ha dedicado el IVAM y a la vasta colección de obras del artista que el museo posee (394 en total).
 
Desde la primera vez que observé la «Montserrat» que se expone en el MACA de Alicante, admiré la fuerza que emana de la obra de González. Y siempre que rondo por el interior del museo, visitándolo en privado o actuando como guía, rindo mis honores a la campesina catalana.
 
Ya sabes, turismo en tu ciudad, es barato y sorprendentemente agradable. ¿Me aconsejas algo?