felipe cutillas turpin

El turista accidental

El turista accidental
 
«Un hombre de negocios debe viajar solo con lo que le quepa en su maletín. Siempre es un engorro tener que facturar el equipaje.
Conviene llevar varios sobres de detergente para no tener que dar la ropa a lavar en las lavanderías.
Hay muy pocas cosas necesarias que no se vendan en sobres o en paquetitos.
Un solo traje será suficiente si se lleva un frasquito de quitamanchas. El traje deberá ser gris oscuro. El gris es más sufrido y además puede servir para un funeral, por ejemplo, en caso de necesitarse.
El hombre de negocios que viaja, turista accidental, debe llevar un libro para evitar la conversación de los extraños. Las revistas no duran mucho y los periódicos no suelen ser locales. Pero no lleve más de un libro. A menudo se sobrestima la cantidad de tiempo libre y es un sitio innecesario que ocupa en el maletín.
En los viajes, como en casi todo en la vida, no llevar nunca nada de valor o tan estimado que su pérdida pueda suponer un disgusto.»

Esta disertación abre la película «El turista accidental» (1988), protagonizada por William Hurt, Kathleen Turner y Geena Davis. Está basada en «The Accidental Tourist«, libro de Anne Tyler.
Fotografia: newhousedesign en flickr
Aunque debo reconocer que algunos de los consejos que da el protagonista –escritor de guías de viaje– son ciertos (hoy en día facturar es un drama), no es mi intención escribir un post solemne. Tan sólo me parecieron curiosas las instrucciones para hacer la maleta con las que se inicia este filme.  Por cierto, me hizo recordar a otra película: «Up in the Air«, una de mis favoritas, donde George Clooney también ejerce de experto, entre otras cosas, en hacer equipajes.
 
A propósito del largo debate sobre el cine doblado: Dudé si incluir el párrafo inicial en español o en su versión original en inglés. Al tratarse de un texto, he optado por la lengua de este blog, a pesar de que hay ciertos matices que se han perdido en la traducción. Por ejemplo, la versión americana aconseja viajar con equipaje de mano porque «facturar es buscar problemas» (Check-in your luggage is asking for trouble), mientras en español se alude a que «facturar es un engorro«. Como veis, se parece, pero no es igual.
 
En cualquier caso, todos sabéis que en la realidad, facturar es un engorro y te busca problemas.